Obra Eduardo González Viaña

 

 

 

Vallejo en los infiernos (Alfaqueque Ediciones, España, septiembre 2008)

Entre noviembre de 1920 y marzo de 1921 el famoso poeta César Vallejo estuvo recluido en la Cárcel Pública de Trujillo. Se le consideraba responsable de un hecho criminal ocurrido en Santiago de Chuco, su pueblo natal, en el que resultaron tres muertos, un incendio y un saqueo.

Comprado por los enemigos del poeta, el juez encargado de la investigación falsificó firmas y documentos. La policía se encargó de arrancar con torturas la confesión de uno de los autores materiales y de hacer que firmara… a pesar de que era analfabeto. Con todas las evidencias en su contra, el autor de España, aparta de mí ese cáliz, de 28 años entonces, iba a quedarse por un tiempo sin límite en una cárcel donde los presos solamente salían muertos o locos.

Esta novela no cuenta sólo los cuatro meses que pasó el poeta en la cárcel de Trujillo y las incidencias de la lucha judicial. González Viaña ha sabido muy habilmente hacernos entrar en su vida (evitando el aburrrido orden cronológico), desde su infancia hasta su muerte, ocurrida en París, y descubrir los personajes extraordinarios que se cruzaron en su vida (amigos, amores, compañeros de prisión) y aquellos que quiseron arrebatársela.

Verdadero poeta maldito, pobre pero elegante, cristiano pero comprometido con la lucha sindicalista, Vallejo participó en la creación del primer partido socialista en un país retrogrado, racista y corrupto.
No hay un sólo momento anodino o trivial en la vida de César Vallejo, un hombre perseguido por la fatalidad, rozando siempre la felicidad que lo rehuye una y otra vez.

En esta novela numerosas son las escenas que permanecen grabadas en nuestra retina, como si las hubiéramos visto en la gran pantalla. Será una excelente película.

Eduardo Gonzalez Viaña ha sabido penetrar en el alma del poeta gracias a su sensibilidad literaria y a una minuciosa búsqueda sobre numerosos detalles de su vida, apoyándose en el expediente judicial, el diario hasta hoy inédito de María Sandoval, amada de Vallejo, o las revelaciones de su otra novia, Zoila Rosa Cuadra, que viviera hasta el año 2000.

César Vallejo ha sido traducido a todos los idiomas y existen millones de ejemplares de sus obras. No hay, sin embargo, una sola novela biográfica. Ésta es la primera.

Derechos de traducción cedidos a:
Edizioni Gorée (Italia)

 

El corrido de Dante
(Arte Público Press, EE.UU, 2006 / Alfaqueque Ediciones, España, 2008)


Premio Internacional Latino 2007

“Recuerda que estamos en los Estados Unidos” le dicen a Dante Celestino cuando su hija se va de casa. Amigos y vecinos le advierten que en Estados Unidos no es raro que una joven de quince años se fugue de la casa familiar. Dante ya le había aconsejado a Emmita que nunca se juntara con pandilleros o traficantes de drogas. Pero la joven ignora los consejos de su padre y, durante su quinceañera, se fuga con un latino vestido de negro, con tatuajes, que casi no habla español y que conduce una moto.

Así comienza la odisea de Dante. Acompañado de Virgilio, un burro, y de la voz de su esposa muerta, sale rumbo a Las Vegas, donde supone que vive el novio – o raptor, según Dante – de Emmita.

En un doloroso viaje lleno de nostalgia que provoca recuerdos súbitos de su vida provinciana en México y de los días luminosos con su difunta esposa en Estados Unidos, Dante se encuentra con una serie de personajes excéntricos: la Noble Pareja, que da el horoscopo en un programa de radio; Juan Pablo, un joven qe usa sus dotes informáticas para robar un casino en Las Vegas y así pagar su carrera universitaria; y El Peregrino, un cantante de corridos que ha cruzado la frontera tantas veces a través de tantos túneles que todavía tiene un leve olor a tierra y muerte en la piel.

De sorpresa en sorpresa, se llega a un desenlace asombroso pero, mucho más allá de eso, se descubre un rostro desconocido de los Estados Unidos, un país donde “se sueña en español, se hace comercio con un poco de inglés, se baila en portuñol y se regresa al español para hacer el amor, según dijo Alberto Ruy-Sánchez al comentar esta novela.

Derechos de traducción cedidos a:
- Edizioni Gorée (Italia), La ballata di Dante (noviembre 2007)
- Arte Público Press (USA): Dante's Ballad (octubre 2007)
- Alfaqueque Ediciones (España): El corrido de Dante (marzo 2008)
- Planeta (Perú): El corrido de Dante (agosto 2008)

 

Los sueños de América (Alfaguara Lima, 2000)

Un conjunto de 19 cuentos, la mayoría de los cuales son como un símbolo abierto al fenómeno de la migración hispana a los Estados Unidos. En "El libro de Porfirio", con el que se abre el libro, una familia ha cruzado la frontera eludiendo a la "migra", pero no han podido con el cariño y se han traído consigo a su burro Porfirio. "La verdad es que todos hubiéramos querido traernos al burro, la casa, el reloj público, la cantina y los amigos, pero venir a este país es como morirse, y hay que traer solamente lo que se tiene puesto, además de las esperanzas y las penas."

En "Siete noches en California", Leonor, una dama de Guadalajara, ha logrado escapar de su opresivo marido y llegar hasta Los Ángeles. El todopoderoso Leonidas Montes de Oca no permitirá que la mujer, a quien considera su propiedad privada, permanezca en California. En vista de que su poder no llega hasta USA, contratará a un brujo para que le envíe siete pesadillas y la haga volver.
Una anciana cubana de más de 80 años se mete de balsera en “Santa Bárbara navega hacia Miami” y, partiendo de La Habana, intenta llegar a los Estados Unidos. No es inmigrante, sin embargo. Tan sólo lleva consigo una imagen de Santa Bárbara para conjurar el peligro de una tempestad que amenaza con destruir Florida y el negocio de su querido hijo Iván.
En “La mujer de la frontera”, una anciana cruza el último cerrito de Tijuana antes de entrar sigilosamente en Estados Unidos con su hijo, desahuciado por una enfermedad irreversible, al que ha prometido curar debido a que él no puede morir "porque siempre fue un buen muchacho".

”Un magnífico testimonio de la presencia latinoamericana en los Estados Unidos”.
Mario Vargas Llosa

“González Viaña nos embruja y cautiva contando historias con una prosa tan perfecta que nos dan ganas de cantar mientras lo leemos”.
Alfredo Bryce Echenique

Derechos de traducción cedidos a:
Arte Público Press (USA),
American Dreams (2005)

 

Sarita Colonia viene volando
(Mosca Azul Editores, Perú 1990 / Petroperú, Edición de homenaje, Perú 2004)

En la vida real, Sarita Colonia es una santa creada por la necesidad, las esperanzas y la imaginación de los peruanos más pobres. Aunque tuvo una existencia real (1924-1940), veinte años después de su muerte, comenzó a ganar devotos entre los sectores menos privilegiados de la sociedad, parados, vendedores ambulantes, prostitutas, ladrones. A partir de la última década del siglo XX, su culto se extendió hacia los latinoamericanos que cruzan ilegalmente la frontera de los Estados Unidos.

Eduardo González Viaña ha creado una biografía supuesta de la santa a partir de los testimonios y los sueños de los devotos. En ella, Sarita Colonia -quien murió hace medio siglo- vuelve a este mundo. Y en sus vuelos sobre el Perú, la fantasía no tiene límite: dos mujeres hablan bajo el agua, un muerto canta, las rosas se convierten en fantasmas y el sistema solar amenaza con borrarse. Tampoco la realidad conoce fronteras: en un cielo subterráneo, que es el de los pobres, la santa conversa con los desaparecidos y con los enterrados en fosas comunes.

Los inmigrantes ilegales suelen llevar cosido a su ropa un escapulario que contiene una estampa de Sarita. Desde hace algún tiempo, algunos portan también una fotografía de la portada del libro que fue editado en el Perú (1990).

 

¡Habla Sampedro: llama a los brujos!
(Editorial Argos Vergara, España, 1979)

¡Habla Sampedro: llama a los brujos! es el testimonio de una conversación entre el autor y el jocundo brujo de una tranquila aldea del Perú.

Personaje real de esta obra es Eduardo Calderón Palomino, llamado El Tuno, padre de numerosa prole, brujo, alfarero, pescador, sabio y humorista. El Tuno vive en un orden mágico donde, con sorprendente lucidez, desbarata nuestros conceptos habituales y nos exhibe un orbe maravilloso sin recurrir a fantasmagorías y mucho menos a trucos de feria pueblerina. Padre de catorce hijos, buen degustador de chicha, la tradicional bebida peruana, prepara mariscos y pescados con un arte que le envidiarían los mejores chefs de cocina. Está bien lejos de ser un santón: "No podemos ser ascetas. Somos muy pobres para eso", declara ante el autor.

El sampedro, llamado así "porque tiene las llaves del cielo", es un cactus muy abundante en los desiertos peruanos, de cuyas propiedades alucinógenas echan mano los brujos nativos para, según ellos, ver a distancia, transportarse de un lugar a otro sin moverse, curar enfermos, doblegar la voluntad de los ausentes e incluso enredar y desenredar amores. El Tuno habla con el sampedro y nos da la receta para prepararlo.