DAVID TORRES

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David Torres (Madrid, 1966) estudió Filología Hispánica. Es escritor y columnista de prensa. Actualmente escribe de lunes a viernes en el diario Público (www.publico.es), es columnista fijo en Cuartopoder (www.cuartopoder.es), y es colaborador habitual de El Mundo/ El Día de Baleares, el suplemento El Viajero de El País y la web Pasión Habanos (www.clubpasionhabanos.com), entre otros medios. Es profesor en la escuela literaria Hotel Kafka, y ha sido guionista del programa de TVE “Al filo de lo imposible”. 

Su obra ha sido traducida a varios idiomas. Ha cosechado varios premios: el Premio Logroño por su novela Punto de fisión (Algaida, 2011), el Premio Tigre Juan y el Premio Dashiell Hammett por su novela Niños de Tiza (Algaida, 2008), el Premio Marca por la obra Robando tiempo a la muerte, co-escrito con Sebastián Álvaro (Pearson Educación 2006; el Premio Sial por su libro de relatos Donde no irán los navegantes (Sial, 1999), o el Premio Desnivel por su novela Nanga Parbat (Desnivel, 1999). 

Fue finalista del Premio Nadal con su novela El gran silencio (Destino, 2003). 
En Destino ha publicado otras dos novelas: Todos los buenos soldados (2014) y El mar en ruinas (2005).
Ha escrito los libros de relatos Dos toneladas de pasado, Editorial Sloper, 2014 y Cuidado con el perro (La Bolsa de Pipas, 2002). La sangre y el ámbar, es el libro de un viaje a Polonia, publicado por Ediciones B en 2006.
La novela Los huesos de Mallory, fue escrita junto a Rafael Conde (Desnivel, 2000).
David Torres es también el autor del poemario Londres (Sial, 2003). 

Su obra Palos de ciego ha sido publicada en Círculo de Tiza en noviembre de 2017.

Su nueva novela, Libro de familia, será publicada por Algaida en marzo de 2018.

Actualmente, David Torres está escribiendo la tercera novela negra protagonizado por Roberto Esteban, una serie que empezó con El gran silencio y siguió con Niños de tiza.

OBRAS

 

Palos de ciego (Círculo de Tiza, noviembre 2017)

Al documentarse sobre una novela sobre una masacre de bardos ciegos en Ucrania ordenada por Stalin en los años 30, David Torres se encontró con que apenas había documentos que apoyaran los hechos.

La investigación que inició entonces le llevó mucho más lejos de lo que había pensado: un viaje a las tinieblas de la historia y de su propio pasado, alumbradas por el tótem de su hermano mayor que falleció al día siguiente de nacer. 
Bajo la sombra omnipresente de Stalin desfilan, en un carnaval de sombras y recuerdos personales, el compositor Dmitri Shostakovich, la pianista Maria Yudina, los poetas Ossip Mandeshtam y Anna Ajmátova, entre otros muchos personajes. 

Palos de ciego es un libro híbrido que bucea en los misterios de la memoria y las mentiras de la propaganda, los límites de la ficción y la dificultad de encontrar la verdad, una indagación que conmemora desde una perspectiva sumamente original el primer centenario de la revolución soviética.

 

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Punto de fisión (Algaida, 2011, 372 pp)
Premio Logroño de Novela 2011

“Las historias se hacen con trozos de otras historias”. Como el monstruo de Frankenstein, el cuerpo tatuado de Julia o la hélice del código genético, este libro está hecho con fragmentos de distintas historias que se van uniendo para cobrar nueva vida. Uno: la novela de Sergei, un niño superviviente de Chernóbil que debe regresar a la zona de exclusión para recuperar, por orden de la mafia ucraniana, recuerdos de los refugiados.
Dos: la aventura de Matas, un editor hipocondríaco al que, a partir de un gatillazo, todo empieza a irle mal.

Tres: la odisea de Leonardo Zubiri, que sobrevive al impacto de un rayo y se convierte en autor de éxito urdiendo extraños relatos donde Franco se mezcla con Frankenstein y las disputas de una comunidad de vecinos cifran la historia del mundo.
Y cuatro: las desventuras de Rodríguez, un inspector de policía que sigue los pasos de un insensato grupo terrorista.

En el escenario de un Madrid descabalado, con la Cibeles decapitada por una explosión y bajo la amenaza del PICHY (Partido Independentista Chulapo ¿Y?), estas cuatro historias aparentemente inconexas van trenzándose en un audaz contrapunto hasta que finalmente todas desembocan en una sola historia: un formidable homenaje a la literatura y al ciego impulso de narrar.

 

Niños de tiza   (Algaida, 2008, 416 pp) Premio Tigre Juan 2008 & Premio Hammet 2009

Niños de tiza (Algaida, 2008, 416 pp)
Premio Tigre Juan 2008 & Premio Hammet 2009

Cuando el ex-boxeador Esteban regresa al barrio donde transcurrió su infancia, los recuerdos se despiertan: los juegos callejeros, los amigos perdidos, la leyenda urbana de la Mano Negra y los rescoldos de un viejo amor imposible: Lola. Sobre todos ellos planea el recuerdo de Gema, la sirena, una niña minusválida que murió ahogada en la piscina municipal.  El misterio de su lejana muerte sale de nuevo a flote en medio de una trama criminal relacionada con la recalificación de terrenos en el Madrid olímpico y con viejos amigos y enemigos de la niñez con los que Roberto va a jugar, esta vez a vida o muerte, otra partida de policías y ladrones.

 

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El mar en ruinas (Destino, 2005, 304 pp)

En El mar en ruinas, David Torres continúa el relato de la vida de Odiseo –y de los demás personajes, como Penélope o Telémaco– tras el regreso del héroe de la guerra de Troya. Una historia colmada de nuevos lances y desventuras del protagonista. El mar en ruinas es, a un tiempo, la continuación del relato de las hazañas del rey de Ítaca y una revisión de la Odisea mucho más humana y menos épica, en la que los personajes abandonan el carácter paradigmático para adquirir un cuerpo psicológico mucho más verídico y complejo.
Una novela sobre Odiseo que indaga con brillantez en el poder, la ambición, la locura y en la forja de las leyendas.

 

 

El gran silencio (Destino, 2003, 270 pp)
Finalista Premio Nadal 2003

Roberto Esteban, un púgil retirado que una vez rozó la gloria, se gana la vida como matón a sueldo, sin más amistades que un camarero lacónico y un diminuto pez luchador tailandés, ni más aficiones que el boxeo y la escucha obsesiva de la Fantasía en Do Mayor de Schumann. Cuando Esteban acepta el encargo de proteger a una joven bailarina amenazada de muerte, se ve arrastrado a una oscura búsqueda donde un bailaor cojo, un enano entusiasta de las peleas de perros y un tenebroso empresario artístico forman el coro contra el que el boxeador hace la sombra, antes de que reaparezcan los viejos fantasmas del pasado. El mito griego del laberinto, los claroscuros de la novela negra, el fulgor de la danza y la épica del boxeo se mezclan en una historia traspasada de violencia y humor sardónico, pero también de un lirismo desesperado, donde las promesas rotas se guardan tras una insobornable ética de barrio.