ÁNGEL ESTEBAN

 

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Ángel Esteban (Zaragoza, 1963) es catedrático de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Granada. Profesor visitante en más de treinta universidades de todo el mundo, ha escrito más de veinticinco ensayos sobre literatura, entre ellos Antologíade la poesia hispanoamericana del siglo XX (2007), Literatura cubana entre el viejo y el mar (2006), Alejo Carpentier: Un siglo de luces (2005), Antología de la poesía cubana (2002), José Martí, el alma alerta (1995), Donde no habita el olvido. La influencia de Bécquer en Hispanoamérica (1994).

Dirige la revista Fronda, y es asesor científico de revistas como RILCE (Pamplona), Revista de Literatura (Madrid), Pensamiento y Cultura (Bogotá), etc.

Ángel Esteban ha escrito Gabo y Fidel. El paisaje de una amistad, junto con Stéphanie Panichelli (Espasa Calpe, 2004), y de Cuando llegan las musas. Cómo trabajan los grandes maestros de la literatura (Espasa Calpe, 2002), escrito en colaboración con Raúl Cremades,  De Gabo a Mario. La estirpe del boom (Espasa Calpe, 2009), en colaboración con Ana Gallego.

Su ensayo, El escritor en su paraíso. 30 grandes autores que fueron bibliotecarios, con prólogo de Mario Vargas Llosa, fue publicado en 2014 por Editorial Periférica.

La estirpe de Babel, la primera novela de Ángel Esteban, ha sido publicada por Editorial Verbum en octubre 2016.

OBRAS

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La estirpe de Babel, Ángel Esteban (Editorial Verbum, noviembre 2016)

Palim VI, hijo de uno de los constructores de la Torre de Babel, adquiere conciencia de su inmortalidad cuando sobrevive al incendio de la biblioteca de Babilonia y al caos de la destrucción de la Torre tras la confusión de las lenguas. A partir de ese momento, emprenderá una vida errante que lo lleva desde la Grecia de Homero a la España de Felipe II y Felipe III, la Rusia zarista a punto de desaparecer, el París de los artistas de vanguardia en los años 20 y un Buenos Aires contaminado por los escritores fantásticos y culturalistas. 

En esta obra, el lector se irá encontrando con los grandes autores de la literatura occidental —Homero, Virgilio, Dante, Cervantes, Shakespeare, Molière, Goethe, Flaubert, Dostoievski, Joyce, Kafka, Faulkner, Borges— y descubriendo detalles de su vida y su obra gracias a Palim VI, personaje clave y protagonista de la historia de esta novela, quien dialoga, trabaja o discute con ellos desentrañando las claves de su creación literaria y de su genialidad, llegando a ser compañero de celda de Cervantes el año en que nace la idea del Quijote, técnico de decorados de Shakespeare, secretario de Goethe, abogado de Flaubert, profesor de hebreo de Kafka en los comienzos de la carrera política de Hitler, negro literario (y celestino) de Dostoievski, asistente de un Faulkner borracho y deprimido tras haber terminado El ruido y la furia o recepcionista del hotel donde Borges intentó suicidarse. 

Trece encuentros con trece genios claves, gracias a los cuales Palim VI se sentirá cada vez más rico, aunque carezca de raíces, de bienes materiales y de relaciones estables.

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HBKU Press (Qatar), 2017El escritor en su paraíso. 30 grandes autores que fueron bibliotecarios
Editorial Periférica, mayo 2014
Prólogo de Mario Vargas Llosa

Este libro es una descripción del trabajo que realizaron 30 escritores, entre el siglo XVI y el XX, de 14 países de Europa y América, en las bibliotecas que dirigieron o en las que estuvieron contratados, de la formación literaria que recibieron y de cómo el trabajo en las bibliotecas fue importante para su desarrollo artístico. Tal descripción está sazonada, asimismo, de anécdotas muy interesantes que conectan su vida profesional con su vida literaria. Es, en definitiva, un alegato a favor del uso de las bibliotecas para adquirir cultura y mejorar como ser humano. 

Se señala, por ejemplo, cómo Robert Burton escribió su Anatomía de la melancolía en la biblioteca de la Universidad de Oxford, sobre 1620, sumido en una intensa depresión personal, o cómo Goethe se reunía en la biblioteca de Weimar, de la que era director, con Schiller, con Humboldt, Fichte, Schelling, Jean Paul, August Wilhelm y Friedrich von Schlegel, Ludwig Tieck, Novalis, Henrik Steffens y Hegel, en los últimos años del siglo XVIII y primeros del XIX, consiguiendo juntar en un mismo espacio a los miembros de la más importante generación literaria y filosófica de toda la historia alemana. 

También se relatan los esfuerzos del peruano Ricardo Palma al término de la Guerra del Pacífico, cuando se encontró la Biblioteca Nacional, que dirigía, destrozada y saqueada, y cómo fue buscando ejemplares por todos lados y pidiendo a sus amigos extranjeros de Academias y escritores, como un mendigo, que le enviaran libros, consiguiendo miles de ellos en muy poco tiempo. 

Aunque no todos fueron tan diligentes, porque Marcel Proust, a finales del siglo XIX, fue expulsado de la que constituyó la única ocupación laboral en toda su vida, como bibliotecario en la Mazarina, por no acudir reiteradamente al trabajo, lo que provocó que se encerrara definitivamente a escribir En busca del tiempo perdido. 

Algunos como Borges estuvieron casi dos décadas como directores, desde que cayó Perón (1955) hasta que volvió al poder. Cuando tuvo que abandonar lo que era su segundo domicilio, a veces hacía el mismo recorrido todos los días como si fuera a trabajar a su biblioteca: llegaba, daba la vuelta y se volvía a casa con una enorme pena… ya estaba ciego y conocía el lugar exacto de muchos libros, se perdía por los pasillos y los tocaba, se imaginaba sus portadas, etc. 

Para otros, la biblioteca llegó a constituir una especie de salvación personal: Solzhenitsyn, por ejemplo, en el campo de concentración de Lubianka era asiduo visitante de la biblioteca, pero a veces no les entregaban los libros o les retrasaban los pedidos, porque los carceleros veían que había marcas en las páginas, lo que significaba una comunicación en clave entre los presos. Luego fue llevado a una sharashka como “prisionero en misión especial”, un centro de investigaciones científicas, como matemático, pero también como bibliotecario, y allí hizo muchas peticiones de libros de literatura para que fueran adquiridos. 

En fin, algunos se toparon laboralmente muy pronto con las bibliotecas, siendo estudiantes. Stephen King tenía que trabajar en la biblioteca de la universidad de Maine para pagarse los estudios, en 1969, cuando todavía quedaban secuelas del mayo del 68, Nixon se retiraba de Vietnam, se escuchaba música de los Who, los Credence, Kenny Rogers, Jim Morrison, Jimy Hendrix, John Lennon, Janis Joplin, Elvis Presley, y donde además conoció a la que sería luego su mujer, aunque como estudiante nunca dejó de ser problemático. 

Más necesidad de trabajo tuvo Vargas Llosa la década anterior, nada más casarse, con 19 años, con su tía, 11 años mayor que él. Como su padre lo buscaba para matarlo, desapareció del entorno familiar y pidió ayuda a un profesor suyo, que le consiguió un trabajo en la biblioteca del Club más selecto de Lima, donde recibió un salario exiguo pero al menos podía mantenerse económicamente. En fin, las historias de estos 30 autores son altamente sugerentes, y muchas de ellas divertidas, y muestran cómo la vocación literaria puede engendrarse o fortalecerse con el contacto asiduo con las bibliotecas. 

Derechos extranjeros cedidos a :
Alakarga (Turquía), 2015
Dereta (Serbia), 2016

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De Gabo a Mario, Ángel Esteban & Ana Gallego
Espasa Calpe, 2009

Dos narradores extraordinarios, Gabo y Mario, el poeta y el arquitecto, Lennon y McCartney, el turco y el indio, Zipi y Zape, protagonizan una de las amistades más férreas de toda la literatura universal. Esos mismos amigos, diez años más tarde, terminan su relación con una pelea que llega hasta los puños. Cobijados bajo sus alas, un conjunto de escritores, los mejores del continente latinoamericano, se reúnen, celebran, se escriben y viven juntos aventuras apasionantes. Las novelas más sobresalientes del siglo XX en español, los grandes premios literarios, los contratos millonarios, los congresos y las fiestas, las cartas, todo eso, y mucho más, es lo que llegó a conocerse como el boom de la literatura hispanoamericana. Una pléyade de autores y obras sin parangón en la lengua de Cervantes desde el primer Siglo de Oro. Las décadas de los sesenta y los setenta constituyen, indudablemente, la segunda edición de una Edad privilegiada para las letras hispánicas. 

Derechos extranjeros cedidos a : 
Vintage (USA), 2011
Dereta (Serbia), 2016
HBKU Press (Qatar), 2017

Gabo y Fidel. El paisaje de una amistad, Ángel Esteban & Stéphanie Panichelli
Espasa Calpe, 2004


Los dos personajes más carismáticos del siglo XX hispanoamericano, Fidel Castro y Gabriel García Márquez, han declarado públicamente su amistad. Una relación personal, política y literaria. Castro, que durante años no facilitó al Nobel colombiano acercarse a su guarida insular, más tarde aceptó sin disimulo sus caricias conspiradoras. Gabo, obsesionado por el poder, los caudillos y la mediación diplomática del más alto rango, vio en el patriarca cubano el modelo particular a partir del cual América Latina podría construir algún día un socialismo propio. Castro, que no tuvo en su isla un intelectual que le sirviera de comodín para difundir sus logros revolucionarios, encontró en García Márquez al ser más hábil que el Caribe había dado a luz desde los tiempos del cólera. Gabo, que siempre rechazó las proposiciones de partidos políticos y líderes colombianos para ser ministro, embajador o presidente, se colocó el traje de campaña para hacer política a su manera: merodeando alrededor del poder, controlándolo y dirigiéndolo, mandando sin cetro, llevando propuestas de uno a otro país, como embajador único y siamés del “comandante barbudo”. Esta es la apasionante historia, el paisaje de esa amistad y sus secretos.

Publicado en:
- Studio Emka Klara Molnar (Polonia), 2006
- Ambar (Portugal), 2007
- Shinchosha (Japón), 2009
- Pegasus Books (EEUU), 2009
- Dogan Egmont (Turquía), 2011
- Yemun Publishing (Corea), 2011

Cuando llegan las musas (cómo trabajan los grandes escritores)
Ángel Esteban & Raúl Cremades, Espasa Calpe, 2002

¿Cómo conseguían concentrarse Miguel Delibes o Buero Vallejo para escribir sus obras mientras sus hijos pequeños jugaban a su alrededor? ¿Por qué Carmen Martín Gaite murió abrazada a sus cuadernos? ¿Cómo pudo crear Alberti uno de sus más bellos poemas de amor, “La paloma”, en una noche triste y solitaria? ¿Por qué Vargas Llosa suele escribir rodeado de figuras de hipopótamos? ¿En qué circunstancias acudió a la mente de Saramago la primera idea para su Ensayo sobre la ceguera? ¿Por qué García Márquez necesita una flor amarilla sobre su mesa para poder trabajar? ¿Por qué Isabel Allende siempre comienza sus novelas en la misma fecha, el 8 de enero? 
Cuando llegan las musas nos ofrece no sólo las respuestas a todas estas preguntas y muchas más, sino también las claves para entender la relación entre la pasión y el oficio de los escritores, entre la inspiración y el trabajo, entre los momentos más sublimes y los más triviales de la creación literaria. Para ello Raúl Cremades y Ángel Esteban han sabido sumergirse con brillantez y rigor en la experiencia y las reflexiones de dieciséis de los más grandes maestros de la literatura del siglo XX en el ámbito latino.